Consejos para la conducción con mal tiempo

Estos dias está haciendo realmente mal tiempo. La llegada del invierno ha traido mucha nieve e hielo en Madrid. Esta mañana sin ir más lejos, he tardado casi una hora más de lo que tardo normalmente en llegar al trabajo, cuando es un trayecto de unos 25 minutos.

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Como es normal, mucha gente va con precaución extra, ya que no es lo habitual (al menos en Madrid ciudad y alrededores) encontrarse bajo estas condiciones climatológicas. Pero siempre hay una serie de pautas y medidas que se pueden tomar para mejorar nuestra seguridad y la de los demás.

El mejor consejo de todos es, si puedes usar el transporte público, hazlo. Pero como sé que os gusta conducir (porque tampoco es que este sea un blog muy de masas) vamos a otros consejos.

Usar neumáticos de invierno:

Sin duda alguna la mejor opción si tenemos que conducir. El agarre es mejor que con cadenas (pero sigue sin hacer milagros), y no sólo sirve para nieve, sino que para lluvia y seco también. Se deben usar si la temperatura del asfalto no supera los 7º (puede depender del fabricante), ya que si no el rendimiento decrece (siendo bastante parecido ya al de verano) y el desgaste aumenta considerablemente.

Muchos de vosotros solo sufriréis estas inclemencias metereológicas muy de vez en cuando (como yo) y no os compense gastaros 400€ + llantas en neumáticos que vais a usar un par de veces.

Usar cadenas si el asfalto puede presentar nieve o hielo:

La manera más rápida de adaptarse a un temporal sin tener que hacer un gran desembolso. Lo mejor es usar las cadenas de toda la vida, pero existen unas cadenas que consisten en unas lonas bastante efectivas. Pero tienen un problema, si se usan sobre otra superficie que no es hielo o nieve es bastante probable que se rompan. Recordar además que las cadenas se montan siempre en el eje de tracción (el delantero para la gran mayoría, salvo si tienes un BMW, mercedes y otras marcas y/o modelos).

Aumentar la presión de los neumáticos si vamos a atravesar nieve:

Si aumentamos la presión, hacemos que la parte central del neumático haga cuña sobre la nieve y la desplace, dejándonos apoyar al menos con la parte central. Aparte, cuanto más finos sean nuestros neumáticos mejor, ya que hay menos superficie que puede deslizar. Para muchos 4×4 en arena o nieve con neumaticos M+S es conveniente bajar presiones, ya que así tienen más superficie de contacto y pueden mejorar el efecto bajo situaciones concretas, pero los neumáticos que tenemos la mayoría son solo de verano, con lo que puede que obtengamos el efecto inverso. Subir las presiones demasiado tampoco es recomendable. Se puede usar la presión de carga máxima, siempre teniendo en cuenta que hay que cambiar de nuevo las presiones cuando ya haya pasado el temporal.

No usar los todocamino si no son 4×4:

Yo no usaría un bicho de 2 toneladas (aprox.) que solo tiene tracción delantera con hielo/nieve, salvo si lleva neumáticos de invierno. Aquí tenéis un pequeño vídeo para mostraros las diferencias en uno de esos bichos con tracción total usando neumáticos de verano y de invierno:

Llevar el coche a bajas vueltas y bajo par:

Con esto hacemos que al dar gas sea más dificil que las ruedas patinen, con lo que perderemos menos tracción y dirección.

En un gasolina atmosférico el par suele estar sobre la mitad de las revoluciones máximas del coche (entre 3000 y 4000 vueltas suele andar). Con llevar el coche entre 2000 y 2500 vueltas suele sobrar.

Si es gasolina turbo, debemos tener en cuenta que suele entrar el turbo alrededor de las 1800 revoluciones, y dependiendo de qué motor sea puede dar el par máximo antes que en un atmosférico. Lo recomendable es ir entre 1800 y 2300, que no salte el turbo fuerte pero que pueda responder sin mucho turbo lag si necesitamos contrarrestar un sobreviraje.

En los diesel ocurre bastante parecido a los gasolina turbo, con la salvedad de que suelen dar el par máximo sobre las 2000-2200 revoluciones. Es mejor ir entre 1500 y 2000 vueltas.

Girar más el volante no significa que el coche lo vaya a hacer también:

No entraré muy en detalle, pero para una curva, a una velocidad y con un agarre determinado hay un ángulo de giro del volante idóneo. Si giramos menos no estaremos aprovechando el máximo agarre del neumático (que para conducir por la calle no hace falta llegar a esos extremos, con lo que no creo que os pase nada). El problema es si giramos el volante de más. Lo que va a pasar es que el coche será subvirador, o lo que es lo mismo, se irá de morro.

Si giráis menos en esas situaciones (tras tener mucho volante girado), veréis como el coche empieza a girar más. Además, si vais con el volante muy girado y entran las ruedas delanteras en una parte seca, puede que sí tengan agarre suficiente como para girar más, haciendo que vuestra parte trasera deslice y podais hacer un trompo.

Frenada:

En circunstancias normales el ABS es un gran aliado para detener el coche, pero sobre hielo y nieve puede ser un pequeño enemigo. Al frenar sobre hielo/nieve, enseguida las ruedas blocan y el ABS las va soltando. El espacio de frenado se incrementa en gran medida por este motivo.

Una de las cosas que ayuda a frenar en estas situaciones es que la rueda arrastre algo. Algunos coches implementan mapeos de conducción para situaciones así, y lo que hacen es dejar que el ABS actue con algo de retardo, lo que permite que las ruedas bloquen y arrastren un poco antes de dejarlas girar de nuevo, acortando el espacio de frenada.

Si no tenemos ABS debemos hacer esto manualmente, aunque si no tenemos ABS dudo que tengamos ESP u otros controles que puedan hacernos frenar con seguridad. Si no tenéis ESP (o ASR o DSC o como se llame en vuestro coche) lo que vais a leer a continuación no lo hagáis NUNCA.

Si tenemos que frenar y vemos que delante de nosotros está todo helado/nevado pero en un lateral hay espacio para poder frenar con al menos un lateral del coche sobre asfalto mojado (u otra superficie menos deslizante), frenad con medio coche sobre la superficie menos deslizante y la otra sobre la deslizante. Los sistemas del coche se encargarán de mantenerlo estable durante la frenada y acortareis algo el espacio necesario para frenar.

Recordad que las distancias de frenado aumentan muchísimo bajo hielo/nieve en comparación con seco/mojado, con lo que debereis dejar una distancia de seguridad bastante mayor de lo normal y anticiparse en todo lo posible al tráfico y a las posibles situaciones de riesgo.

Mientras conducimos:

Si la nieve no es muy abunante (como en ciudad, que enseguida es agua nieve)  deberemos seguir las marcas de rodadura dejadas por otros conductores, ya que esa zona será la que más “seguridad” y “agarre” nos aporte siempre. Sin embargo, en zonas donde no ruedan muchos coches las marcas de rodadura de otros coches pueden, con la presión al pasar por encima, fundir la nieve, y al pasar un rato hasta que circula otro vehículo ha dado tiempo a que ese agua nieve se convierta en hielo, por lo que es mejor pisar algo de nieve.

Deberemos ser muy suaves en todos los movimientos que hagamos, especialmente en curvas. Si giramos muy rápido es probable que el coche deslice de atrás y hagamos un trompo (o varios, o acabemos en la cuneta/guardarail), y si frenamos en una curva deberemos hacerlo con mucho cuidado ya que puede pasarnos lo mismo.

No debemos circular con las luces antiniebla delanteras encendidas si la visibilidad es buena. Es más, recuerdo a la gente que se debe usar el antiniebla trasero siempre antes que el delantero para que nos vean los demás. Si usamos el delantero sin razón para ello (que se vea en la distancia) y la carretera tiene nieve/hielo, esa luz reflejará y molestará al resto de conductores, pudiendo distraerlos.

Y como siempre dicen en la televisión, si tenemos que conducir bajo estas circunstancias, debemos tener el movil cargado a tope (y a ser posible llevar cargadr USB en el coche), el coche con carburante hasta arriba (por si nos quedamos parados poder tener calefacción, pero no debemos dejar el coche encendido todo el rato, ya que podríamos tener una intoxicación por CO2 pasado un buen rato), los triángulos de emergencia y los chalecos reflectantes. Además es recomendable llevar mantas térmicas (como un papel de aluminio que se ve muchas veces cuando ves a los del samur en la televisión), una pala o un raspador y una linterna. Aparte la DGT recomienda llevar spray antivaho, ropa de abrigo (hombre imagino que si ves que nieva no vas a salir en bañador), una bayeta o un trapo, pinzas para arrancar el coche, etc.

Estos consejos son las pautas que intento seguir al volante con este clima, y puede que no todas sean las mejores opciones. De todas formas lo mejor que podeis hacer es invertir vuestro dinero en un curso de conducción como los que imparte el RACE en la pista deslizante del Jarama, donde podreis probar situaciones como las que os podrían pasar hoy con total seguridad y con una plantilla de profesionales que os ayudará a aprender y mejorar en estos aspectos.

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