Trofeo RACE de Navidad (III): Preparando la carrera

Estamos a mitad de año y aun no he acabado de contaros esta historia… lamentable, lo sé, pero intentaré seguir por donde me quedé. A modo de resumen os he contado cómo evolucionar dentro del mundo del motor desde el sofá de tu casa hasta la pista, y más tarde los gastos que tendréis que afrontar para poder correr.

En esta tercera parte partimos de que ya sabemos que vamos a realizar nuestro debut, ya tenemos todo el material necesario, licencia de piloto (y de concursante para el equipo con el que te inscribes) y un coche con el que correr. ¿Ahora qué? ¿Esperar hasta el día de la carrera? NO.

Hay que dejar una cosa clara desde el principio. El trabajo de un piloto, sea debutante, amateur o profesional no se limita a la pista los días de carreras o entrenos. Hay muchos factores a tener en cuenta y que hay que entrenar fuera de la misma, y muchas cosas que pensar y preparar cada vez que se quiere rodar.

Como ha dicho en más de una ocasión Javier Morcillo, para maximizar los resultados en la pista hace falta tener preparado de antemano todo lo que se quiere hacer durante la tanda. Salir por salir a pista es tirar el tiempo y el dinero, y si estáis leyendo esto es precisamente porque el dinero no os sobra, y como yo, tenéis que exprimir cada céntimo.

Conocer la pista donde vas a competir es una ventaja claro está. Si podéis, no hay nada mejor que ir a entrenar con un monitor unas semanas antes de la carrera, y si encima es con el coche con el que vais a competir mejor que mejor. Usar simuladores puede ayudar a conocer algo la pista (depende de la veracidad del modelado), pero te ayudará seguro al trabajo mental que hay que realizar tras el volante en una carrera.

Si ya conoces la pista ya sabrás sus peculiaridades, trazadas y baches, y a su vez habrás aprendido ciertas referencias para estar situado en el circuito (árboles, carteles, arcenes, pianos, puestos de comisarios, etc.). Si además has podido rodar con el coche de competición tendrás referencias de donde frenar, cuando tirarse a una curva, cuanta inercia llevar, etc.

Todo este trabajo previo en pista te ayudará a que el día de la carrera estés centrado en tu objetivo, correr. No tendrás que aprender la pista, sólo leerla. No tendrás que aprender cómo reacciona el coche o cuales son sus límites. Podrás llegar y fundir, o en el caso de un debut, llegar y fundir (bueno vale, y acabar la carrera).

Además de prepararse  el circuito y el coche hay más aspectos a tener en cuenta. En este caso es una carrera de tres horas, en las que iba a hacer hora y media del tirón. Eso exige tener un mínimo de físico. ¿Porqué? Primero porque los músculos se irán cansando a medida que vayas rodando, y segundo porque tu corazón estará a mil por hora durante toda la carrera.

No hay que tener el cuello de Fernando Alonso para aguantar ese tiempo en pista (al menos con turismos), ni ser un mazado de gimnasio para poder girar el volante, pero sí es cierto que se necesita un buen tono muscular en ciertas zonas (lumbares, abdominales, hombros, antebrazos, etc.), y que si montas en kart habitualmente y haces tandas largas (más de 30 minutos) tendrás bastante trabajo hecho.

También hace falta un buen cardio. Tu corazón puede que esté latiendo a 140-160 pulsaciones toda la carrera, con picos de 180-190 en situaciones especiales (adelantamientos, sustos, relanzamientos de carrera) y tienes que poder aguantar la marcha sin venirte abajo.

Pero tener un físico excelente es sólo una pequeña parte de la preparación de un piloto. Es más, me atrevo a decir desde mi humilde y poca experiencia, que en turismos, el estar preparado físicamente es un medio para otras cosas, no una finalidad. Me explico.

Estar preparado físicamente sólo vale para poder tener tu cuerpo a tu disposición al 100% durante toda la carrera, pero lo que de verdad importa es tu cerebro. Es quien decide qué hacer, cuando hacerlo y cómo. Si tu cuerpo no está al 100% tu cerebro no podrá estar al 100%, y por tanto perderás rendimiento en pista. Por eso el trabajo mental del piloto y la coordinación entre el cerebro y el cuerpo es lo que considero realmente importante.

Dicho esto vamos a entrar en la parte de la preparación mental. Prepararse mentalmente para una carrera de resistencia, o para tu primera carrera si nunca has hecho una (ni e karts ni en nada) es una tarea difícil. Los nervios afloran,. pero hay que tener la suficiente sangre fría como para centrarse, y marcarse un objetivo ayuda a estar concentrados.

Hay que entrar en un estado mental de relajación y atención especial, que nos permita sacar el máximo rendimiento del coche mediante nuestros sentidos, que nos permita reaccionar de manera rápida, precisa, suave y correcta, y que nos permita pensar claramente todo lo que tenemos que hacer para ganar.

Para llegar a este estado hace falta práctica, y los simuladores, corriendo por Internet contra personas reales son una gran herramienta. A partir de ahí cada uno tiene que buscar su manera de entrar en ese estado mental y conservarlo durante toda la carrera. En mi caso tras muchas carreras de karts (que también ayudan) y por Internet sólo me hace falta sentirme “cómodo”, esto es, saber cómo reacciona el coche y cuales son sus límites (o los míos para ese momento, que suelen ser menores que el del coche).

Un truco que tengo para mantener ese estado mental es tener la cabeza ocupada. Cuando ruedas sólo tiendes a automatizar la conducción llegado a cierto punto: ya conoces el circuito de memoria, el coche/kart también, tus instintos afloran de manera inconsciente (por ejemplo corrigiendo un sobreviraje). Para evitar eso lo mejor es tener la cabeza ocupada. Por ejemplo en carreras largas me gusta que cada pocas vueltas me faciliten información: tiempo de vuelta, posición, distancia con los rivales, tiempo de conducción que me queda, etc.

Otra cosa que me ayuda es tener referencias en la pista mientras conduzco. Esto es algo que todo el mundo hace (consciente o inconscientemente), ya que en cuantas más cosas te fijes en el circuito mejor situado estarás. Por ejemplo, es muy habitual escuchar a un piloto hablar en plan “freno cuando llego al bache, siguiendo la linea blanca hasta el agujero del piano exterior y giro justo antes de donde el asfalto está más roto. Toco vértice y salgo hacia el piano, cambiando de marcha cuando pasas al lado del puesto de comisario”.

Vale, es un ejemplo, pero lo importante son los detalles del mismo. Muchas referencias, muchos puntos que se van uniendo y que te dan una idea de como vas por la pista. Si siempre cambias de marcha en el mismo punto, si en una vuelta cambias antes de llegar sabes que vas más rápido, y si cambias más tarde que vas palmando tiempo.

Por último, un piloto siempre tiene que estar aprendiendo. Para ello, nada mejor que tener un piloto entrenador (da igual el nivel que tengas, siempre será mejor que no tenerlo), leer muchos libros del tema y tener claras las cosas.

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