Curso Drivex

Ya que de momento no tengo ninguna carrera a la vista (a ver si me pongo a buscar qué se puede correr de aquí a final de año), voy a haceros este post sobre una de las escuelas de conducción en la que he tenido, gracias a dunlop, el placer de realizar un curso con ellos.

La escuela se llama Drivex. Está dirigida por Pedro de la Rosa y Miguel Ángel de Castro, y tiene su sede en el circuito madrileño del Jarama. Ofrecen diversos cursos, cada uno orientado a distintos públicos. El que ibamos a realizar era un driving experience de monoplazas.

El curso empezaba a las 9 de la mañana, así que Javier(un compañero del Jarama y la universidad que hacía el curso también, ya que dunlop me invitó a mi y a un acompañante) y yo quedamos un rato antes directamente en el circuito. De donde estabamos, casi a pie de torre, nos dimos un paseo hasta el box de drives, ubicado a final de recta, y pasamos a la sala que se encuentra encima del box. Ahí, una chica nos tomó nota de los datos y nos dió la acreditación necesaria para el curso.

Cuando ya estaba todo el mundo, Miguel Ángel de Castro se puso delante de todos nosotros y nos dió la bienvenida. Después, empezó a contarnos cosas sobre Drivex, como se iba a distribuir el curso durante toda la mañana, y cosas así. Cosas para remarcar, por ejemplo estuvo explicando el circuito, pero más orientado a la gente que nunca ha entrado. También cosas básicas como posicion de conducción, en qué fijarse mientras conduces, etc. Fue una introducción bastante amena y completa para un driving experience.

Al acabar, nos presentó a los monitores que allí estaban. Todos eran bastante conocidos, y por nombrar algunos diré Manuel Caballo, Luis Villamil o Andy Soucek. De aquí se iban a hacer 2 grupos. El primero bajaria a los boxes y daría unas vueltas de reconocimiento con un sirocco 2.0 tfsi mientras el segundo grupo se quedaría en la sala viendo un video explicativo de la parte de monoplazas.

A nosotros nos tocó ser del segundo grupo y ver el video. La verdad es que como driving experience no está mal, pero tampoco los videos o las explicaciones que dieron fueron muy técnicas u orientadas a competición. Lo peor de todo era estar viendo un video que te cuenta algo que ya sabes y mientras escuchar pasar los sirocco por la recta…

Y por finnnnn pudimos bajar al box. Allí nos dividieron en grupos de 2 por cada monitor. A Javier y a mi nos tocó Manuel Caballo, piloto de la Clio Cup. Fuimos al coche y primero lo llevó él durante 3 vueltas mientras nos contaba trazadas, puntos de frenada, referencias, etc. Volvió a boxes y se subió Javier primero. Javier siempre empieza conduciendo más despacio y acaba cogiendo velocidad, y con los consejos que iba dando Manuel (y que además nos dejaba apretarle al coche todo lo que queriamos), Javier acabó dando la tercera vuelta bastante rápido.

Ya al final de la tercera vuelta le tocó parar en boxes, ya que me tocaba dar 3 vueltas. Siempre lo primero ponerse el cinturón, y luego reglar el asiento y el volante. Después de eso salí encendido. A diferencia de Javier, suelo empezar siempre fuerte, lo que en la práctica significa que hago algo mejor tiempo que él, pero también comento más fallos que él hasta que me habituo. Mas o menos acabamos rodando parecido en la segunda y tercera vuelta, solo que en mi tercera vuelta… bueno, tuvimos que hacer conducción eficiente en el tercer sector si queriamos llegar a boxes.

Así que entramos a boxes y cambiamos de coche, que el que llevabamos tendría… 1-2 litros de gasolina. Nos montamos en el nuevo, y con la experiencia de las tres vueltas anteriores terminamos de pulir algunos errores en frenada o trazada que nos iba diciendo Manuel. La verdad que solo con esta parte ya nos podríamos haber ido contentos a casa (y mucho…), pero aun quedaba el plato fuerte… un monoplaza.

Tras una buena valoración de Manuel Caballo y un descanso para beber algo, bajamos de nuevo al box. Allí nos darían un mono, botas y casco. Preferí usar su material salvo el sotocasco, ya que es lo único ignifugo que tengo. Para los monoplazas iba a ser distinto que para el sirocco.

Para empezar, teníamos que seguir a un coche liebre, un porsche boxster de competición que conducia Manuel Caballo. Detrás, 2 monoplazas que no se pueden adelantar entre si a no ser que por ejemplo uno haga un trompo, y cerrando estaba un sirocco.

Tuvimos que esperar hasta que pudimos subir Javier y yo en la misma tanda, y cuando ya estabamos subidos nos encontramos con lo que ya nos habían contando en el biefring. Un fórmula novis (que se parece bastante a un F3) capado a 160cv con cambio manual en H invertido (donde la 1ª estaba la marcha atrás, donde la 2ª estaba la 1ª, donde la 3ª estaba la 2ª… así hasta la 5ª marcha).

Ya solo con el sonido encedido al ralentí te pone los pelos de punta, y cuando acelera… realmente es algo increible cuando tienes un hueco y puedes apretar el acelerador a fondo y sentir todo el poder que tiene el coche. Poco a poco Manuel iba aumentando el ritmo, ya que para ir a cierta velocidad con ese monoplaza hay que tener algo más que nociones básicas en circuito, como por ejemplo punta tacón para reducir si no quieres blocar el eje trasero.

Solo fueron 3 vueltas, pero la 3ª fue bastante rápido (más que con el sirocco pero menos a cuchillo). Era increible como al llegar a la bajada de bugatti veias como el porsche empezaba a frenar en un punto y tu podías frenar en la mitad de espacio que él, y sin llegar a apurar la frenada. Y el pasar por recta a fondo, sintiendo como tu cabeza se mueve con el viento mientras vas a ras del suelo es una de las sensaciones que más me han gustado.

El volante era más pequeño que el de un kart, y da un feeling muy bueno. Y el cambio al principio confunde por ser invertido, pero a mi me enamoró. Un recorrido supercorto y muy directo. Lo único que al tener un 46 me rozaba un poco la punta del pie al pasar del acelerador al freno, pero daba igual.

Y como todo lo bueno se acaba, esto también, y tuvimos que entrar a boxes, con una sonrisa de oreja a oreja y la adrenalina por las nubes. Al bajar del coche y quitarnos los cascos no hacia falta decir nada, se nos veia ya cómo nos lo habiamos pasado.

Como colofón final, Andy Soucek daba una vuelta en un biplaza (he de decir que bastante más rápido que nosotros). Y de ahí a cambiarse y a subir a la sala de Drivex. Se nos dió un debrief y un diploma acreditando que habiamos superado el curso satisfactoriamente. Y después de eso tuvimos que volver a nuestras vidas. Espero poder repetir en el futuro algo parecido, y animo a todos los aficionados al motor que si pueden, no desaprovechen oportunidades como estas, es algo que nunca se olvida.

Visita www.drivex.net

2 pensamientos en “Curso Drivex

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