Toma de contacto: Caterham 7 Superlight R300 SV

El pasado mes de Junio y un día de Julio tuve la suerte de probar uno de esos coches con historia, de los que marcan un antes y un después en la evolución del mundo del motor y de las ideas. Bueno quizá no sea el coche en si de antaño, pero sí uno de los hijos más pródigos de este, el Caterham 7 Superlight R300 SV.

SONY DSC

SONY DSC

 

Este coche, casi casi mezcla de un kart con un turismo, es la viva reencarnación de la filosofía de quítame un kilo antes de darme un caballo. En este caso la denominación SV significa que tiene el chasis largo, algo que le da mayor comodidad para uso diario pero que añade del orden de 200 kilos al peso del coche. Aun así el peso del coche es de 875 kilos (poco más de 500 en la versión normal sin extras), con lo que las sensaciones son mayores que en un coche normal.

A nivel de mecánica monta un motor atmosférico de origen Ford de 2 litros y 175cv que le da bastante vida. En el cockpit premia la sobriedad, pero tienes toda la información que necesitas para conducir. Esto es, tienes el cuenta-revoluciones y la velocidad a la que circulas delante de ti, y enfrente del copiloto tienes un sensor de presión de aceite, temperatura del motor y nivel de gasolina.

En estos dos artículos en Diariomotor (este y este) tenéis mis impresiones sobre el Caterham 7. Aquí diré que es toda una gozada. Con él pude hacer 2 cosas distintas. Por un lado un curso de Slalom por llamarlo así. Más bien era una toma de contacto para ver cómo iba a ser la CDX. En lo que consistía el evento lo podéis ver en estos dos vídeos a continuación.

En este vídeo podéis ver mis primeras 2 pruebas del trazado, siendo la primera totalmente de prueba y la segunda ya cronometrada. En el segundo vídeo, aunque no da tanta sensación de estar derrapando voy bastante más rápido, consiguiendo el 4º mejor tiempo del curso.

Con estos dos vídeos se cierra la prueba que tuvo lugar en Junio. Sinceramente, el coche me encantó. Me pareció uno de esos juguetes con los que te puedes pasar horas y horas, con el que puedes irte a un circuito, darle tralla hasta que te canses y luego volver a tu casa como si nada.

Como me quedé con ganas de más pedí que si me lo dejaban un tiempo, para hacer una prueba algo más larga. Como no se podía me ofrecieron dar 2 vueltas al Jarama con él, y eso es algo que no me tienen que decir 2 veces. Así que este mes de Julio me pasé por el circuito invitado por Emilio de Villota, y tras hablar un rato me dispuse a dar un par de vueltas.

No conseguí pillarle el truco al cambio, y como no podía estar cómodo no me pude concentrar en darle más caña al coche, así que tuve que ir medio de paseo medio apretándole. A ver si hay suerte y en un futuro puedo volver a catarlo en mejores condiciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.